Boletin Iglesias Doctrina Historia Staff English
PACTO DE LA IGLESIA

Habiéndonos entregado a Dios, ahora nos entregamos a su iglesia y pactamos con esta y con cada uno como también con Dios.


I. Rechazaremos toda injusticia, y aún la apariencia de lo malo. Nos abstendremos de toda búsqueda y placer cuestionable; evitaremos todo hábito dañino y toda asociación diabólica.


II. Vamos a seguir con ahínco toda justicia y verdadera santidad en el temor y amor de Dios. Buscaremos primero el reino de Dios y su justicia, confiando que todas las cosas que necesitemos y que nos ayuden van a ser agregadas; vamos a buscar entera consagración a Dios. Viviremos una vida de oración, buscaremos una constante permanencia de la Vida Divina en nosotros y, estaremos satisfechos solamente cuando tengamos evidencia de que agradamos a Dios y somos aceptados por Él.


III.
Vamos a mejorar fielmente todos los significados de la gracia. Vamos a asistir y apoyar los servicios de la Iglesia, la predicación, los servicios sociales, las juntas de negocios; vamos a contribuir liberalmente hasta donde podamos por el avance del Evangelio; vamos a cooperar con nuestros hermanos en toda empresa que tenga por fin la gloria de Dios y la salvación de las personas.


IV. Vamos a ser como Cristo en todos nuestros comportamientos. Vamos a ser tiernos y afectuosos con los demás, a ser cuidadosos de la reputación del otro y de la nuestra no pensando nada malo y no traicionándonos de palabras y hechos, vamos a pagar bien por mal, vamos a ser justos y honestos, verdaderos y honorables en todos nuestros tratos, vamos a hacer a otros como queremos que se nos haga, seremos humildes, amorosos y perdonadores como nosotros deseamos y esperamos ser perdonados.


V. Vamos a ser fieles obreros Cristianos y a hacer cualquier obra Cristiana que se nos venga a la mano, sin evitar la cruz, sin evitar ningún trabajo; vamos aún a buscar oportunidades para hacer el bien, glorificar a Dios y salvar almas; estudiaremos la Palabra de Dios para ganar a nuestros asociados, vecinos, familiares, y a todos los que podamos influenciar, para que lleguen a ser Cristianos; nosotros lo buscaremos más que el alimento y la bebida, más que cualquier otra cosa, para hacer la voluntad de nuestro Padre que está en el cielo, para sacar las almas de el pecado y la muerte, y guiarlos hacia a Dios y al cielo.
VI. Cuando nos mudemos de casa o de ciudad, tan pronto nos sea posible, nos uniremos a una Iglesia donde nosotros podamos continuar viviendo en el Espíritu de este pacto y los principios de la Biblia.